Coño y tacones
¡Fue el día de suerte del equipo Brian Street! Llegó a la zapatería de Asphyxia, necesitando un tacón para satisfacer un fetiche suyo... ¡Ponérselo en la polla! Asphyxia también tenía una fijación por los tacones y se ofreció a medirle para la compra. Siendo la buena vendedora de zapatos que era, se aseguraba de obtener una medición precisa... ¡con su boca y coño!


























