Descripción de escena:
Penny (Aiden Ashley) yace en la cama, dando vueltas en la cama. Haga lo que haga, no puede descansar, mirando al techo con frustración. Pero no es la primera vez para este insone. Y tras otra noche sin dormir, su novio la confronta por ello, preguntándole a dónde va por la noche. Pero Penny no puede decírselo, porque ni siquiera ella misma lo sabe. No puede soportar más que vuelva noche tras noche, confundida y desaliñada, y se va frustrado. Con su novio fuera, Penny sigue desesperada por aliviarse y, sintiéndose inquieta, empieza a frotarse el coño. Desliza dos dedos en su caja mojada y se da un golpe con los dedos hasta correrse, gritando en la almohada. Pero aún no puede cerrar los ojos, así que se pone ropa caliente y cutre y se escapa en la noche. Penny camina por las calles sin rumbo, pero pronto se encuentra con la diabólica Joanna Angel, que le pide fuego. Mientras charlan, Joanna le dice que sabe todo sobre ser insomne y que puede notar que la vida aburrida de Penny simplemente no le convence. Por suerte para ella, Joanna sabe a un sitio al que podrían ir que cambiaría las cosas. Ella lleva a Penny hasta lo que parece un agujero sucio en la pared, y el portero Tommy Pistol les deja entrar. Dentro hay un bar elegante, un lugar lleno de escorts con poca ropa y sus clientes ricos y poderosos. Cuando Penny le pregunta a Joanna si es madame, Joanna responde con picardía que es alguien que provee... presentaciones. Penny y Joanna se sientan, echando un vistazo a Lola Fae y Carmen Caliente, dos zorcas ardientes que tienen la lengua enterrada en la boca provocativa de la otra. Un espectador intrigado con un traje impecable, Steve Holmes, se acerca a Carmen y Lola. Con entusiasmo le sacan la polla de los pantalones y empiezan a chupársela, escupiendo sobre su cabeza hinchada y bebiendo sus testículos. Mientras las chicas se hacen un deepthroat en la polla de Steve, Penny observa el espectáculo, con los ojos muy abiertos y fascinada. Cuando Steve desliza su polla en el húmedo trozo de Carmen, Penny no puede evitarlo y desliza el dedo por las piernas de Joanna, acariciando su ya empapada vagina. Joanna echa la cabeza hacia atrás y gime, lista y dispuesta a ser la guía de Penny en todos los rincones traviesos y desagradables de la noche...















































